Joana Santamans ante su bailando ante su nueva exposición 'Raíces y Fango'
Joana Santamans entiende el arte como una danza, donde los trazos de pintura, así como los pasos de baile, fluyen de manera natural. @ Judit Bou

Empoderar a las artistas, la nueva iniciativa de Juno House

El proyecto 'Beyond Art' se inaugura con la exposición 'Raíces y Fango: Diálogos con la naturaleza', la primera colección abstracta de Joana Santamans

A lo largo de la historia del arte, las mujeres han sido relegadas al papel de musas y pocas veces reconocidas en su papel de artistas. Cuando se piensa en mujeres artistas, todavía nos cuesta nombrar a más de un par. Una invisibilización que se propone revertir Juno House, el club social para mujeres, con su nueva iniciativa Beyond Art. El proyecto busca empoderar e impulsar el talento artístico femenino, convirtiéndose en un espacio que permita no solo visibilizar las obras de mujeres creadoras, sino que, además, consiga proyectarlas internacionalmente. La iniciativa se inaugura con la exposición Raíces y Fango: Diálogos con la naturaleza, la primera colección abstracta de Joana Santamans, que se podrá visitar en el club social hasta el 26 de mayo.

“Estamos tan acostumbradas a que todos los lugares de poder los ocupen hombres que ni siquiera nos lo planteamos. En el mundo del arte pasa exactamente lo mismo, la falta de referentes femeninos nos empequeñece, y además los grandes galeristas, aquellos que deciden qué y dónde se expone, siguen siendo hombres”, lamenta Santamans. Las cifras son claras: solamente el 28% de las exposiciones individuales en museos y galerías en España están creadas por mujeres artistas.Beyond Art es una evolución natural de Juno House; si fomentamos el networking y el empoderamiento femenino, también debemos ser en un espacio que sirva de trampolín y catalizador para la proyección de iniciativas artísticas y culturales hechas por mujeres”, defiende Natalie Batlle, su cofundadora y consejera delegada.

El proyecto Beyond Art se inaugura con la nueva exposición de Santamans, un conjunto de nueve óleos de gran formato donde la artista, hasta ahora reconocida por sus ilustraciones y pinturas figurativas de los animales y la naturaleza, emprende un camino hacia la abstracción. Santamans reconoce que sentía una voz interior que la animaba a probar este nuevo lenguaje artístico, alejándose de la pintura más figurativa, también inspirada por artistas del expresionismo abstracto como Helen Frankenthaler o Joan Mitchell. “Esta nueva etapa supone un cambio radical en mi carrera, pero lo he sentido como un proceso muy natural, en el que he liberado mi propia naturaleza, dejando que hable mi intuición y que el trazo fluya, disfrutando del proceso y sin estar tan centrada en un resultado estético concreto”, reconoce la artista.

Afincada en un pequeño pueblo del Empordà, los paisajes naturales por los que pasea a diario siguen siendo su fuente de inspiración, por mucho que el lenguaje se haya convertido en abstracto. Las pinceladas reflejan esos paisajes vividos y percibidos, desde la textura de la tierra hasta la pulsión de las raíces invisibles de la naturaleza, unas raíces que son, para la artista, una metáfora de su subconsciente y voz interior. “La naturaleza ha sido y sigue siendo el corazón de mi obra, pero si antes dejaba que las formas de la naturaleza me penetraran para pintarlas, ahora establezco un diálogo entre estas formas naturales y mi propia voz”, expresa Santamans.

Inspirada en la danza de los cinco ritmos, que se define por bailar con cinco olas rítmicas muy distintas entre sí —de la calma hasta el ritmo frenético—, la artista identifica su proceso creativo como una danza, donde los trazos de pintura fluyen de la misma forma que lo hacen los pasos de baile. “Me cuesta bastante entrar en el proceso creativo, pero una vez empiezo no puedo parar y mis manos bailan, al ritmo de los trazos”, confiesa Santamans.

Joana Santamans durante el proceso de su nueva colección, en su estudio del Empordà. @ Judit Bou

Raíces y fango supone, por tanto, un cambio en la trayectoria de Santamans que, aunque no abandonará del todo sus ilustraciones y encargos —y ya prepara el tercer volumen de su libro ilustrado Vida, ahora centrado en mamíferos—, quiere abrirse a un nuevo mercado, el del arte abstracto contemporáneo. “Todo el engranaje comercial que había sembrado a lo largo de estos años necesitará actualizarse”, reconoce la artista, quien siente la necesidad de conectar con nuevas galerías y profesionales que encajen con su nuevo lenguaje plástico.

El propósito de Beyond Art de Juno House es, precisamente, que el club social pueda servir también como un escaparate para difundir la obra internacionalmente, ya que el propósito es organizar eventos que impliquen a reconocidos galeristas o especialistas del sector. De hecho, el acto de inauguración de esta nueva exposición contó con personalidades como Khadija Hamdi, galerista internacional o Maria Bernat, directora de arte de la Casa Batlló.

El díptico Raíces durante el acto inauguración de la exposición de Joana Santamans en Juno House.
El díptico Raíces durante el acto inauguración de la exposición de Joana Santamans en Juno House.

Además, la iniciativa también quiere conseguir inspirar a sus socias para que sean conscientes que “ser mujer artista, e incluso madre, es posible”, expresa Santamans. “Para las artistas, vincularse a un proyecto como Juno House es también vincularse a unos valores de emprendimiento y resiliencia femenina”, sostiene Batlle. Unos valores que considera que se expresan en esta nueva colección de Santamans, que para Batlle representa “la resiliencia de la fuerza de la naturaleza y, en consecuencia, de la fuerza de la mujer”.

Joana Santamans, artista, y Natalie Batlle, cofundadora de Juno House.

El propósito de Juno House es poder acoger por lo menos dos exposiciones artísticas al año con la iniciativa Beyond Art, que no solo quieren tener representación de artistas plásticas, como en esta primera muestra de Santamans, sino también abrirse a otras disciplinas como la escultura, la escritura o incluso la música. Todo, con un objetivo claro: reunir dos formas de emprendimiento, la artística y la empresarial, que el club social entiende como complementarias. A lo largo de su trayectoria, Juno House ha impulsado iniciativas como la firma de joyería Hanan Moser o el estudio de cerámica Ash Barcelona.

Con más de 600 socias en Barcelona, donde el club social abrió hace tres años en el icónico edificio de La Farinera de Aribau, su propósito para 2025 es poder expandir sus eventos y programas, con iniciativas como Beyond Art, pero también con eventos relacionados con el emprendimiento, la banca o la geopolítica, una pluralidad de actos que, según Batlle, refleje la “diversidad de nuestra comunidad”, según Batlle. Además, Juno House también está estudiando la posibilidad de abrir una segunda casa en otras ciudades como Madrid, donde tendrán presencia en forma de pop-up a finales de marzo, o incluso en ciudades más lejanas.